Estos demonios son de la categoría de los no malvados y son muy apreciados en

diferentes culturas de este mundo y también de otros mundos.

 

Los demonios y el mismo Satanás existen para equilibrar el mundo de la razón creada por Dios,

por tanto es la contraposición necesaria para entender los misterios de la creación, el orden,

el caos y permite la liberación de la mente para poder acceder a un conocimiento superior.

 

Estos demonios buenos que aquí se exponen son de una naturaleza muy antigua y,

aunque hay algunos perversos, la mayoría son discretos y sólo actúan cuando las víctimas

están distraídas y con las que tienen el cerebro de corcho.

 

Si un demonio te ama de verdad no te faltará nada, es importante porque tienes un amigo

para siempre y cuando se te nuble el entendimiento él te sacará del conflicto

y te dará claridad para no aburrirte ni pensar en cosas feas.